El líder recibe a uno de los rivales más complicados en lo que le queda de calendario. El triunfo en La Coruña ha aliviado el disgusto del Clásico.

El Real Madrid ha dejado atrás el Clásico contra el Barça. Su partido ante el Deportivo de la Coruña sirvió para devolver la calma y esfumar cualquier tipo de duda que el equipo hubiera generado. En Riazor, Zidane apostó por dar descanso a los habituales y alineó a jugadores que siempre esperan su turno en el banquillo pero que cuando pisan el césped demuestran que están listos para rendir al máximo nivel.

Ante el Deportivo de la Coruña el plan de Zidane funcionó a la perfección. En menos de un minuto los suyos ya se habían adelantado en el marcador gracias a un gol de Morata. Con la tranquilidad de tener el casillero a su favor, las jugadas de peligro se fueron sucediendo en el área deportivista. James, Marco Asensio, Isco y Lucas Vázquez trataban de suministrar balones al delantero pero también alternaban sus ocasiones. Así el segundo gol no se hizo esperar. James Rodríguez volvió a marcar y a ser importante. Demuestra calidad en cada balón que toca y a cada pase que da. El colombiano quiere quedarse en el Real Madrid y aprovecha cada oportunidad que tiene. Ya marcó ante el Barça y se reiteró ante el Depor. Sin embargo, cuando parecía que la goleada sería una realidad, Florin Andone anotó un gol que metió a los locales en el encuentro. Cuando más cerca parecía estar el empate, Lucas Vázquez puso la puntilla al borde del descanso. La balanza se decantó del lado madridista y los goles se fueron sucediendo en la segunda mitad.

Sin la BBC, el Real Madrid es sinónimo de frescura, de alternativas por banda y en el juego interior, es la magia de Isco, los pases de James, la madurez de Marco Asensio y el desparpajo de Lucas Vázquez. Zidane ha sabido dar a cada jugador el sitio que necesita para ser competitivo y tanto el plan A como el B suelen funcionarle, por ello las estadísticas les dan a los blancos como favoritos a hacerse con la Liga y han podido llegar a las semifinales de Champions. El objetivo es el doblete y es posible conseguirlo si mantienen el nivel ofrecido ante el Bayern y la facilidad goleadora que mostraron ante el Deportivo de la Coruña.

Una nueva jornada les espera este sábado. El real Madrid recibe la visita del Valencia con la intención de que los tres puntos se queden en el Santiago Bernabéu. Para esta ocasión, el técnico volverá a apostar por su once habitual. Regresa Cristiano para liderar el ataque blanco. Por el contrario, Bale continúa con su proceso de recuperación. Estará varias semanas fuera de los terrenos de juego tras lesionarse ante el Barça el pasado fin de semana. Por su parte, el Valencia quiere olvidar la derrota en Mestalla ante la Real Sociedad. El conjunto txuri-urdin fue superior en la primera parte y se impuso en el marcador, y no sería hasta la segunda mitad cuando Nani de penalti y Zaza minutos después acortaron distancias e hicieron posible pensar en el reparto de puntos. El Valencia partirá con más precauciones esta vez, por lo que la apuesta de que el Real Madrid no marcará cuatro goles, que se paga a cuota 2 en el Sportsbook de Betfair, hay que contemplarla como una buena alternativa.