Los 90 millones de euros que ha pagado la Juventus por él le obligan a superarse de nuevo. Todo lo que no sea repetir títulos no le servirá al argentino.

 

“Es un equipo acostumbrado a triunfar y yo estoy aquí para ganar”. Toda Italia esperaba las explicaciones de Gonzalo Higuaín tras su pase a la Juventus desde el Nápoles. La decepción de su antigua hinchada fue mayúscula, y vino acompañada de unas palabras muy poco amables de Francesco Totti, un referente moral de los amantes del fútbol a la antigua usanza. Las palabras del cazagoles argentino no bastarán a muchos. Le tocará demostrar en el césped, por tercera vez, que el coste de un traspaso que muchos han juzgado desorbitado no es tal.

 

En 2006, cuando apenas había dejado atrás la adolescencia, muchos expertos dudaron del aporte que podía realizar en un gigante como el Real Madrid un joven extremo que llegaba de River Plate a cambio de doce millones de euros, una cantidad muy elevada entonces por un futbolista que apenas arrancaba su carrera. Pegado a la cal, en una posición que no es la que le ha consagrado como estrella mundial, Higuaín comenzó a producir de inmediato, y participó en dos títulos ligueros consecutivos.

 

Con su evolución hacia la posición de ariete llegaron sus años más productivos en el Santiago Bernabéu. A pesar de tener que compartir minutos y protagonismo con Karim Benzema, sus registros goleadores se volvieron descollantes. Sin embargo, jamás superó el recelo de parte de su grada, que no veía en él un referente fiable de cara a las citas más solemnes. A pesar de sus 121 goles vestido de blanco, hubo quien se echó las manos a la cabeza al saber que el Nápoles pagaba 40 millones por su traspaso, en julio de 2013. No veían en él a alguien capaz de liderar un proyecto.

 

De nuevo, sin embargo, Higuaín acalló a sus críticos con un rendimiento automático. En su primera campaña en el sur de Italia, acumuló 24 tantos, pero ha sido en su tercera campaña cuando sus cifras se han acercado a las de los grandes artilleros del continente: con 38 tantos en 42 choques, ha estado a punto de lograr aquello que solo unos pocos elegidos obtienen: un ratio de un gol por partido.

 

Cansado de los desplantes del presidente napolitano Aurelio De Laurentiis, el nueve de la albiceleste no ha dudado en hacer suyo el reto de justificar el elevadísimo coste de su contratación. A sus casi 29 años y sin títulos europeos en su haber, no ha faltado quien ha afirmado que Higuaín no tiene la categoría necesaria para liderar a la Juventus hacia el objetivo con el que el club viene amagando desde hace algunos años: la Champions League. Se paga a cuota 11 que La Juventus se haga con máximo cetro continental en el Sportsbook de Betfair. A cuota 1.5 que repita entorchado en la Serie A. Está en manos del ’Pipa’  buscar de nuevo el consenso en torno a lo oportuno de su fichaje, como ya ha conseguido dos veces en una década.

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